02 septiembre 2007

Play Dead. Björk

Amor, deja de confundirme con tu optimismo. Abrazos alentadores ¿No entiendes?
Tengo que pasar por esto.
Pertenezco aquí, a donde a nadie le importo y donde nadie me ama.
No hay luz ni aire en este sitio.
Es un lugar llamado odio, la Ciudad del Miedo.
Me rindo. Eso parará el dolor.
Me rindo y el dolor para.
A veces sólo quiero dormir, para retorcerme con mi autoflagelación.
Soy un nidito de dolor.
Abrazo de sufrimiento, acaricio cada herida
Me rindo. Eso para el dolor....

Ha llegado Septiembre, mes de los vientos, de los colores, de las fiestas.
Ha llegado el viento especial de esta época, aquel viento que trae consigo nuevos aires, nuevos olores.
Sólo marque. Fue un acto inconsciente, tal vez, algo mecánico. Tu estabas del otro lado del auricular, esperándome. Fue esa extraña conexión, esa que se la atribuyo a tu envoltura mística y esotérica. Me contabas de tu vida, de tus amores, de tus sueños, de tus miedos. Era un perfecto extraño para ti, pero abriste la intimidad de tu corazón. Reímos, ñoñeamos, me escuchaste. Sin imaginarlo, desde las 2 de la mañana hasta las 4 de la mañana, hablamos y hablamos de la vida y de lo que nos deparaba. Finalmente, el sueño nos traiciono. Fue un gusto. Fue un gusto escuchar historias de otros mundos, de otros lugares, de otros colores y olores. Fue un gusto conocer a ese ser mágico, un perfecto desconocido. Ambos sabíamos que, apenas cortáramos la comunicación, no sabríamos mas uno del otro. Y así fue...
Me acomode en mi cama, me tome la pastilla... esa pastilla que me permite dormir, que me desconecta del mundo, que me nubla, que me da paz... y soñe... soñe, esperando despertar de aquella realidad que muchas veces me atormenta y perturba.
He dejado mucho atrás. He dado vuelta la página... quiero ver el sol, otra vez...